Duque y las mujeres

Balance de las promesas de campaña que el entonces candidato Iván Duque realizó sobre esta materia.

Entre sus promesas de campaña, el entonces candidato Iván Duque incluyó al menos 5 para atender la situación específica de las mujeres. ¿Cumplió?

Una que sí:

En la propuesta 90, Duque ofreció “promover la equidad para la mujer, con especial seguimiento a condiciones y oportunidades laborales…”. Si bien sabemos que el desempleo de mujeres es mayor en más de 5 puntos que el de los hombres, la recuperación y generación de empleo formal para mujeres luego de la pandemia son porcentualmente superiores a las de los hombres, en parte gracias a medidas como el subsidio del 15 % a la nómina para empleadores que contraten mujeres o a lineamientos con enfoque de género en las organizaciones del Sistema Público de Empleo; y a alianzas con gremios.

Una que intentó, pero…:

En la propuesta 20 planteaba “garantizar la diligencia en la investigación y sanción de las violencias contra las mujeres y asignar recursos suficientes para diagnosticar, prevenir y responder a estas violencias.” Si bien hubo un esfuerzo para fortalecer las Comisarías de Familia, se creó el Índice Unificado de Violencia; el programa INES, para llegar a las mujeres rurales en riesgo de violencia; el programa Pregunta por Ángela, para ayudar a mujeres en riesgo en bares y establecimientos nocturnos; se fortaleció la línea de ayuda 155, los reportes de ataques a mujeres evidencian que el alcance de estos programas ha sido insuficiente. Solo en 2021 hubo más de 200 feminicidios, según datos oficiales recopilados por la ONG Sisma Mujer, que indica que es la cifra más alta desde la declaratoria de la ley contra ese delito.

Una que no:

En la propuesta 85, Duque ofreció “poner como prioridad la prevención del embarazo adolescente con campañas de educación sexual y reproductiva”. Las cifras son elocuentes: solo en 2021, según el Dane, el aumento de embarazos en jóvenes menores de 14 años fue de 19 %. Profamilia nota que, por ejemplo, en el Conpes 4080, expedido en abril de este año –que convirtió en política de Estado para 8 años la Equidad de Género para las Mujeres–, la mención a derechos sexuales y reproductivos se hace solo para referirse a gestación o mortalidad materna. No sorprende, tratándose de un gobierno de derecha y mentalidad conservadora, pero lo lógico sería que un Presidente que ha pedido a la Corte tumbar el fallo que despenalizó el aborto hasta la semana 24, al menos se enfocara en la prevención de embarazos no deseados, para que las mujeres no tuvieran que recurrir a un aborto.

El próximo gobierno seguro enderezará el rumbo en esta materia, igual que en el cumplimiento de los compromisos de género contenidos en el Acuerdo de Paz, de los cuales solo se han completado o avanzado 33 de 51; pero ojalá no peque a la inversa en lo que, según la directora de la Casa de la Mujer, hizo el gobierno Duque: “Fue casi nula la concertación con organizaciones feministas y que no estuvieran alineadas con el Gobierno”, pues hay proyectos de corte capitalista que darán buenos frutos si se mantiene el esfuerzo en desarrollarlos. Por ejemplo, con el liderazgo de la Vicepresidenta y la consejera para la Mujer quedaron andando el Fondo Mujer Emprende, los Bonos Soberanos de Género, el Consejo Asesor Presidencial de Empresarias y el Trazador Presupuestal. Y hay otros muy afines al ideario político del gobierno entrante, que ojalá no sean convertidos en patitos feos por ser del gobierno Duque, como las Casas de Mujeres Empoderadas o el Atlas de Género, la Política Nacional del cuidado –incluida por primera vez en el Plan de Desarrollo–, la maravillosa gestión del Dane en producción de datos de género, o las Escuelas de Desaprendizaje del Machismo y de Lideresas por Colombia, que funcionan con recursos de cooperación internacional.

Claudia Isabel Palacios Giraldo

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